Amor Propio

Amor Propio

¿Cuántas veces cambiamos eso que queríamos comprar porque quien nos acompañaba dijo que no era tan lindo, o que era mejor buscar otra cosa? Sin darnos cuenta le damos el derecho a otros a opinar e influir en nuestras decisiones sobre nuestro cuerpo o formas de actuar llegando al punto de no tener la fuerza o valentía de seguir nuestros gustos.

La sociedad en la cual nos desenvolvemos se vuelve superficial y fría, un mundo competitivo donde todo entra por la vista y los prejuicios nos quitan la oportunidad de presentarnos y mostrar nuestros talentos y capacidades. Antes de ponernos a luchar contra el mundo debemos resolver una lucha interna, conocernos en profundidad, descubrir qué nos gusta, con qué ropa nos sentimos cómodas, qué temas nos interesa aprender y conversar, desarrollarnos y crecer como persona; Una vez que iniciamos estas conversaciones internas y llegamos a respuestas, vamos agarrando fuerza adquiriendo confianza y seguridad en nosotras mismas para enfrentar al resto del mundo.

Aprende a escucharte con atención, a conocerte, de esta forma te vas equipando con respuestas que te permiten avanzar con paso firme, a tomar mejores decisiones alineadas con lo que piensas y sientes, es así como poco a poco deja de importar lo que opinen los demás porque finalmente te das en el gusto a ti. Recuerda que quien tendrá que hacerse cargo de las decisiones que tomes serás sólo tú, escucha recomendaciones pero si no te convencen sigue con tu opción inicial sin culpa ni remordimiento, feliz de poder disfrutar tu decisión.

Dentro de este proceso de conocerte está el aceptarte. Piensa que el cuerpo que tienes hoy es lo que hay, podemos hacer cosas al respecto si queremos pulir algún aspecto interno como externo, ponte metas, trabaja para conseguirlas pero no te frustres si el avance lento, ya estás trabajando en ello sólo es cosa de tiempo, celebra tus avances, disfruta el proceso de construcción, que no sea una tortura y verás como vas creciendo día a día como persona.

Gran parte de la población tiene complejos, nos hemos acostumbrado a ver todo eso que nos falta o que no nos gusta en vez de dedicarnos a ver qué nos hace sentir bien. Mírate al espejo y detecta todo eso que te gusta, desde lo micro a lo macro, un lunar, tus pestañas, el color de tu pelo, tus uñas, como sonríes con los ojos, cómo combinas los accesorios, tus curvas, etc. Tu cuerpo es tu hogar, donde vive tu esencia y tienes la libertad de decorarlo como desees, ponle colores, brillos, texturas, lo que quieras! Una vez decorado vuelve a pararte frente al espejo, si te gusta ya estás lista! No necesitas la aprobación de nadie para salir a la calle sea como sea que luzcas, así como tienes la libertad de elegir qué libro leer o qué canción escuchar, también la tienes para elegir cómo quieres verte.

Cuando estás segura de tus decisiones caminas con paso firme, tu luz brilla con intensidad, te ves feliz con los cambios que haces y eso te hace ver más linda, no sólo físicamente, sino que transmites esa calma, aceptación y felicidad que sientes de aceptarte tal cual eres. Eres la única compañía que tendrás segura el resto de tu vida, procura cuidarte, quererte, darte ánimo y fuerza cuando la necesites, celebrar cada logro y paso nuevo que des en tu vida personal como profesional y no dejes de aprender, de crecer ni de soñar.

Permítete darle todo el color del mundo con aquellas cosas que te gustan, que te hacen sentir cosquillas y curiosidad por saber más, descubre nuevos talentos y enamórate de ti misma, no es egocentrismo, es amor propio. El amor es una fuerza poderosa, estamos dispuestas a entregarlo cuando estamos en pareja y velamos por la felicidad del otro, a veces a tal punto que nos postergamos y descuidamos. Para compartir la felicidad con alguien más primero debemos estar felices con nosotras mismas, de esa forma tenemos una base firme donde pase lo que pase estamos bien con nuestra propia compañía.

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